Asia ha inaugurado la planta solar flotante más grande del mundo, ubicada en un lago artificial en China. Este proyecto, que abarca más de 700 hectáreas, busca maximizar el uso de recursos hídricos y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Los paneles solares flotantes no solo generan energía limpia, sino que también ayudan a reducir la evaporación del agua y a mantener la temperatura del lago, beneficiando a los ecosistemas locales. Este avance representa un paso importante en la transición hacia energías renovables en una región que enfrenta altos niveles de contaminación.
La planta tiene una capacidad de generación de 320 megavatios, suficiente para abastecer a más de 100,000 hogares. Este proyecto es parte de un esfuerzo más amplio por parte de los gobiernos asiáticos para liderar la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, los expertos señalan que aún se necesitan políticas más ambiciosas para alcanzar los objetivos globales de reducción de emisiones. La planta solar flotante no solo es un logro tecnológico, sino también un símbolo de esperanza para un futuro más sostenible.
Fuente: Business Insider